Cuando pensamos en Andorra, a la mayoría se nos viene a la mente una postal llena de nieve, esquís y chaquetones de invierno. Pero cuando llega el buen tiempo, el país de los Pirineos sufre una metamorfosis increíble: el blanco da paso a un verde intenso, las pistas se llenan de senderos y el aire puro de la montaña se convierte en el mejor refugio contra el calor sofocante del verano.
Si estás planeando una escapada estival, aquí tienes los mejores planes para exprimir Andorra en verano y descubrir su cara más activa, natural y relajante.
1. Cruzar el Puente Tibetano de Canillo y asomarse al Roc del Quer
Para empezar el viaje con un poco de adrenalina, tienes que visitar el Puente Tibetano de Canillo. Es una estructura impresionante de 603 metros de longitud que cuelga a nada menos que 158 metros de altura sobre el Valle del Río. Las vistas imponen, pero la sensación de caminar suspendido en el aire es única.
A muy poca distancia se encuentra el Mirador del Roc del Quer. Tiene una pasarela de 20 metros de largo (12 de ellos suspendidos en el vacío) con un suelo de cristal que te hará sentir que flotas sobre los picos y los pueblos de abajo.
2. Diversión familiar en el Mon(t) Magic y Naturland
Si viajas en familia, Andorra en verano es un parque de atracciones natural:
Family Park Mon(t) Magic (en Canillo): En verano, las pistas de esquí se transforman. Aquí encontrarás la tirolina más larga de los Pirineos, un tobogán alpino (Màgic Gliss), kayaks en el lago y circuitos de juegos para los niños.
Naturland (en Sant Julià de Lòria): Escondido en un bosque espectacular, es famoso por el Tobotronc, el tobogán de naturaleza más largo del mundo (más de 5 kilómetros de recorrido bajando entre los árboles).
3. Rutas de senderismo para todos los niveles
No puedes irte de Andorra sin pisar sus caminos. Si buscas algo asequible y precioso para ir con niños, la Ruta del Ferro (en Ordino) es perfecta: un camino llano que combina naturaleza e historia sobre la antigua industria siderúrgica del país.
Si buscas algo más alpino, la excursión a los Lagos de Tristaina es un acierto seguro. Es una ruta circular que te lleva a descubrir tres lagos de alta montaña espectaculares con un esfuerzo bastante moderado.
El campamento base ideal: Hotel Nòrdic (El Tarter)
Para disfrutar de todo esto sin prisas, la ubicación lo es todo. Situado en el corazón de El Tarter, el Hotel Nòrdic es un hotel de 4 estrellas que en invierno destaca por estar a pie de pistas, pero que en verano se convierte en el punto de partida perfecto para explorar la naturaleza andorrana.
Tras un día de caminatas o actividades de aventura, lo que de verdad apetece es descansar, y las instalaciones del hotel están pensadas precisamente para eso:
Piscina exterior y bar al aire libre: Abierta durante los meses de julio y agosto (si el tiempo acompaña), cuenta además con jacuzzi exterior para relajarse bajo el sol de montaña.
Zona de Aguas Interior: Si prefieres resguardarte o desconectar al final de la tarde, puedes acceder a su piscina climatizada interior y jacuzzi.
Diversión sin salir del hotel: Si vas con amigos o en familia, el hotel cuenta con una zona de ocio genial que incluye una bolera propia y una sala de juegos con billar y futbolín.
Comodidades para deportistas: Si eres de los que prefiere descubrir Andorra sobre dos ruedas, disponen de guarda-bicicletas gratuito para los huéspedes.
Ya sea para sumergirte en la naturaleza, descargar adrenalina en sus parques alpinos o simplemente desconectar con un baño frente a las montañas, Andorra en verano te va a demostrar que el Pirineo es mucho más que nieve.

